Estrategias de Guerrilla: Una cuestion de actitud

Por Oscar Gonzalez Alba *

Difundidas ampliamente en los inicios de la web comercial, las técnicas del marketing de guerrilla fueron cayendo en desuso al ser subestimadas por los grandes capitales. Pero hoy, que estos ya no están, se hacen indispensables para la supervivencia. Lo invitamos a que comience leyendo este artículo.

El concepto guerrilla marketing fue acuñado para referirse a la aplicación de técnicas de mercadotecnia y publicidad que por su escaso o inexistente costo están al alcance de casi cualquier persona. La facilidad de acceso a estas “armas” las convierte en ideales para los pequeños y medianos emprendimientos web, cuya necesidad de visitas no es menor que la de los grandes sitios.

Difundidas ampliamente en los inicios de la web comercial, estas técnicas fueron cayendo en desuso al ser subestimadas por los grandes capitales, que encontraban más sencillo y más rápido el comprar directamente cierta cantidad de tráfico.

De esta forma también fue perdiéndose su conocimiento, y es raro encontrar algún sitio hispano surgido a partir de 1998 que haga un uso activo y eficiente de alguna de ellas. Por el contrario, son moneda corriente en una gran cantidad de sitios profesionales estadounidenses.

Con la edición de este boletín pretendemos volver a ponerlas en primer plano, ya que sabemos que de su utilización puede depender la supervivencia de muchos sitios comerciales en nuestro idioma.

A diferencia de otras técnicas, basadas en el dinero, las estrategias de guerrilla se basan en dos pilares fundamentales: el conocimiento y el trabajo constante. Cuanto más sólidos sean ambos, mejores resultados podrán obtenerse. Por otra parte, la falta de sólo uno de ellos tornará inútil cualquier intento.

Un “guerrillero” exitoso deberá tomarse en serio su tarea y comenzar por adiestrarse. Deberá detenerse a leer, analizar y probar cuanto material relevante pueda obtener, e incluso estar dispuesto a utilizar parte de su escaso presupuesto en la adquisición de este material.

No está de más recordar que la información fiable presentada masivamente en forma sistemática ya casi no existe en forma gratuita, debido a que los especialistas comenzaron a cobrar por ella hace mucho tiempo.

La inversión en conocimiento es el paso más rentable que puede dar cualquier promotor de sitios, mucho más cuando todavía es accesible. Esta misma información le permitirá ahorrar tiempo y dinero, al permitirle obtener el máximo provecho de las técnicas más económicas y al mostrarle y enseñarle a utilizar eficazmente aquellas que aún son gratuitas.

Al recoger el material de instrucción, tanto el gratuito como el de pago, será preciso seleccionarlo adecuadamente, bajo el riesgo cierto de ponerse a consumir información de escasa calidad o, peor aún, errónea. Lamentablemente, la información más difundida no siempre es la más acertada, de modo que la selección deberá ser muy rigurosa.

Durante esta etapa será preciso despojarse de todos los prejuicios que puedan acarrearse, para así iniciar una instrucción seria. Esto es de primordial importancia, ya que a juzgar por lo que es posible ver en línea, cabe suponer que gran parte de los emprendedores hispanos maneja información incorrecta, o directamente ninguna.

Si utiliza un editor wysiwyg para hacer sus páginas y no conoce el lenguaje html, si no utiliza firma en sus correos ni tiene autoresponders, si ignora la existencia de grupos de discusión sobre los temas de su incumbencia, si su sitio no tiene enlaces desde muchos otros o si no está bien listado en los principales buscadores, entonces Usted está perdiendo dinero. Y estos son sólo algunos pocos de los tantos errores que es posible notar en la web en nuestro idioma.

De modo que la primera característica que deberá desarrollar es su actitud frente al trabajo de promoción. No espere que sea fácil, aunque con el tiempo lo irá haciendo casi automáticamente. Tampoco será muy rápido, pero conseguirá resultados más duraderos.

La idea que debe guiarlo es la de conseguir visitantes interesados para su sitio, tantos como sea posible y desde la mayor cantidad de puntos de su audiencia. Un error también muy común es anunciarse en cualquier lado, con lo cual quizá se atraigan algunas visitas más, pero con escaso interés en su producto. Esto motivará la dispersión de su atención y la pérdida del tiempo (y eventual dinero) dedicado a ello. Por eso también deberá conocer los lugares en los cuales le será útil incluir su anuncio.

Comience ya a instruirse. No es muy difícil ni le resultará caro, y en general sólo le demandará algo de su tiempo. Todo ello redundará en beneficios adicionales para su sitio.

Oscar González Alba es especialista en Marketing en Internet y autor de varios e-books sobre la materia.

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